sábado, octubre 14, 2006

Primer día de tenis

Nos concocaron prontísimo. De hecho, dos horas antes de que empezasen los partidos y reteniéndonos por tonterías. Y luego han comenzado los problemas: primero un problema de cátering, que impedía que pudiesemos sacar las botellas de agua. Y además, la mitad de los del cátering son extranjeros sin ni idea de español, por lo que hemos tenido que recurrir al inglés para enterarnos (el camión con las botellas pequeñas no había llegado). Al final, han tenido que pasar puesto por puesto para darnos la botellita, claro que, para entonces, ya alguien había trabado amistad con uno de los pocos españoles del cátering, que nos había acercado algo.

Y es que lo de español y extranjero tiene gracia. En algunos walkies sólo se oye hablar alemán, de vez en cuando algo de inglés, y más de vez en cuando todavía, en español. Si hasta en alguna de las tiendas de la entreplanta las comerciales hablan únicamente inglés...

Hablando de comerciales, nos quejamos nosotros de nuestro polo amarillo pollo de Prosegur. Pues a las niñas de su stand las han puesto una faldita de tablas amarillas, que cuando se abre deja entrever negro y queda horroroso. O sea, que el éxito de ese stand no está en las niñas, que lo sobrellevan como pueden, sino en el premio de las raquetas que dan.

El segundo problema del día ha sido la falta de unas cintas en un pasillo, por lo que la gente, en vez de acceder por la puerta correspondiente, accedía por ahí. Total, que me he pasado todo el turno corriendo de un lado para otro para cubrir el hueco y evitar que durante el juego se colase nadie. Después de visitas de responsables varios, y cuatro horas después de notificar el hecho, nos pusieron la cinta. Mientras, he aprovechado para conocer al segurata, que es muy callado, y al de Adecco, que es bien majo y me ha ayudado mucho. Por cierto, que también se venía a hablar la chica del otro lado, por que nosotros éramos más simpáticos y animados que su compañero más cercano.

Y el último problema ha sido el de los turnos de comida. Parece ser que nadie ha caído en la cuenta de que poniendo dos barras (es autoservicio) se va el doble de rápido que con una, y por tanto se han montado los mismos follones a la hora de comer que el año pasado. Resultado, los del último turno hemos llegado a comer a las 4:30 y hemos terminado cuando ya había llegado nuestro relevo.

En cuanto a tenis, muy bonito el partido entre Gorka Fraile y Benjamin Becker. Pensé que iba a ganar el alemán en cuanto rompiese el servicio de Fraile, pero en el juego que le servía para cerrar el primer set empezó a fallar bolas fáciles y Fraile le remontó ganando el tie break y luego el segundo set comenzó a sacar mejor y venirse abajo el alemán y ganó.

El segundo partido de la central parecía de aficionados, con un jugador haciéndolo bien a secas y el otro fallando casi todo. Supongo que a Foronda le pudieron los nervios, porque en el calentamiento sacaba bien, fuerte y colocado.

El tercer y último partido de mi jornada fue el de Tati Rascón y Rubén Ramírez Hidalgo, que parecía el mundo al revés, con el superveterano Rascón metiéndolo todo y el otro pelín descentrado. En el segundo set consiguió recuperarse, pero visto el resultado, Tati será quien juegue el próximo partido de previa. Adiós a otro de los favoritos para colarse en el cuadro grande.

Ah, y hoy estuvieron calentando a mediodía Federer y por la tarde Nadal. Con esos dos cracks en pista de entrenamiento, se medio vació la central.