domingo, octubre 15, 2006

2º día de previa

Hoy entrábamos más tarde y se suponía que salíamos antes. Digo se suponía, porque mi relevo no llegó a su hora y al final, para que pudiese evitar el atasco de entrada a Madrid me ha cubierto una compañera del turno de mañana.

Este año han cambiado la zona del acceso de jugadores, ya no hay butacones para descansar. Y para conseguir los horarios de entrenamientos dependemos de la buena voluntad de los voluntarios que pueden acceder a prensa, que no siempre están disponibles.

Como antes de ir al puesto teníamos un rato libre, hemos aprovechado para ir a las pistas de entrenamiento a ver a Feli López con Rafa Nadal y, en nuestro caso, Juanqui Ferrero creo que con David Ferrer. Hubo un rato que creo que hablamos demasiado alto y Juanqui se molestó, pero no dijo nada. Pero el pobre David, a pesar de tener un buenísimo ránking, le pasa lo que a Robredo, que no atrae a la gente, así que en el cambio de lado la mayoría de gente cambiamos también para seguir a Juanqui. Por cierto, que se le ve muy bien de forma.

El primer partido era una incógnita y se despejó rápido. Interesante, intenso, con la gente animando al español desde el principio, con puntos bonitos... y muy igualado, tanto, que hoy que nos dieron el primer turno de comida a la vuelta estaban con el desempate del segundo set y el partido se decidió a favor de Fraile y en contra de Henrych en otro desempate en el tercer set. El público abucheó a Henrych cuando se iba de la pista por su comportamiento, tirando la raqueta al suelo, discutiendo bolas al árbitro, pretendiendo que había bolas sin presión...

El segundo partido en la pista era muy prometedor en principio: Mardy Fish contra Nicolás Almagro. Pero el primer set no tuvo historia, Almagro la pegaba a romperla, pero no le entraban demasiada, y Fish la pegaba para meterla. El segundo set llevaba el mismo camino, pero le dió la vuelta Almagro antes de caer definitivamente en el tercer set.

El otro partido bonito de la jornada parece que fue el del colombiano Falla en la pista Alcalá. O al menos eso me dijo una espectadora, que además dijo que lo único que no le gustaba de Madrid era que el público no se cruzase con los jugadores cuando iban y volvían de entrenar.

Por cierto, se otean problemas en lontananza, a cuenta de los pasillos hacia las esquinas y la prohibición de bajar por las escaleras. La gente intenta bajar por allá y, cuando se quieren dar cuenta de que no se puede y vuelven, pues ya no pueden sentarse porque los jugadores están prestos a servir. Y hoy no ha habido lleno.